Esta simpática hormiga de metal pintada a mano es un adorno muy original que da vida a cualquier rincón.

Mide unos 10x8.

5 cm y está hecha de metal resistente, con un acabado en verde y detalles que la hacen muy realista y divertida.
El cuello lleva un resorte que le permite mover la cabeza y adoptar distintas posturas, lo que le da un toque dinámico y juguetón.

Puedes colocarla en el jardín, en una maceta, en la estantería, en el escritorio de la oficina o incluso en el baño; queda bien en cualquier sitio.

Es resistente a la intemperie, así que aguanta bien el sol y la lluvia sin perder color ni oxidarse, aunque siempre es mejor protegerla de las condiciones más extremas.
Es un detalle estupendo para regalar a esos amigos que tienen un gusto especial por la decoración original o para alegrar el espacio de trabajo.

Se puede clavar en el césped, apoyar sobre una mesa o colgar si tiene algún punto de sujeción.

Su diseño divertido y colorido la convierte en un imán para las miradas y en un tema de conversación.

Una escultura pequeña pero con mucho carácter, ideal para los que buscan adornos que no sean los típicos y aburridos.

Perfecta tanto para interiores como para exteriores, siempre que le des un sitio donde luzca bien.
